Hay algo adictivo acerca de los espejos. No hay una sola habitación en mi hogar que no esté elegantemente adornada con una de estas hermosas superficies reflectivas. Decorar con espejos rápidamente se ha convertido en uno de mis trucos de diseño favoritos—y a continuación te explico por qué.

1. Un espejo te refleja a ti

Llámenme narcisista, pero la razón más obvia para tener un espejo en tu hogar es para ver tu propio reflejo. Mientras que es bastante común tener uno en tu baño o habitación, un lugar inesperado para colocar un espejo podría ser el recibidor, donde podrás verte una última vez antes de salir de casa.

2. Un espejo refleja luz

Los espacios donde escasea la luz natural pueden beneficiarse de un espejo. Estos elementos decorativos ayudan a que la luz rebote alrededor de la habitación, aún si viene de una lámpara. Para iluminación extra en la noche, enciende velas estratégicamente colocados frente a un espejo que refleje su brillo.

3. Un espejo refleja espacio

Así como un espejo puede crear la ilusión de más luz, también puede hacer que cualquier habitación se sienta más grande de lo que es—lo que es bastante útil para espacios pequeños. El truco es aún más efectivo cuando el espejo está colgado o recargado tan abajo que logra reflejar la superficie de tus pisos.

4. Un espejo refleja tu estilo

Los espejos no sólo hacen que tu habitación se ve bien (y que tú también te veas bien, por supuesto). Además de estos prácticos propósitos, la infinita variedad de formas, colores y materiales en el mercado hacen que tu elección de espejo sea un divertido reflejo ( 😉) de tu personalidad y estilo.

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