Llega un momento en que tu pequeño es lo suficientemente mayor como para empezar a disfrutar más tiempo en un baño independiente. Desde juguetes de baño de huele, hasta los cepillos de baño y las toallas extra, tu pequeñito pronto empezará a apoderarse de este pequeño espacio. Cuando vives en un hogar con solo un cuarto de baño, no hay otra opción más que reorganizar y actualizar algunos elementos clave de tu—ahora—cuarto de baño compartido.

Pero cambiar el piso o agregar un lavabo para tu pequeño pueden ser adiciones bastante costosas. Sin mencionar que no puedes quedarte por semanas sin tu baño—¿recuerdas? solo tienes uno—. Entonces, ¿cómo se puede compartir el baño y seguir siendo una familia feliz? Considera estas sencillas y económicas ideas para hacer que tu cuarto de baño de adulto sea más atractivo y funcional para toda la familia.

1. Incluye color sin sacrificar el buen gusto

Una regla general para crear un cuarto de baño compartido por adultos y niños es agregar color sin ser excesivos. No nos referimos a temas infantiles o personajes de dibujos animados. No. Por favor, no. Tu objetivo debe ser crear un espacio divertido e interesante para tus hijos que también sea adecuado para ti.

La pintura es una manera excelente y económica de agregar color a un baño. También es un elemento que puedes cambiar fácilmente a medida que tu hijo crezca. Si tu cuarto es blanco o gris, considera agregar un toque de color a las paredes. O busca otro elemento que también puedas pintar, como los gabinetes o el lavabo. En esta imagen, los azules y amarillo claramente crean un cuarto divertido, atractivo para un niño, pero lo suficientemente cómodo para un adulto. Cuando un extraño entre a tu cuarto de baño, debe ver un estilo cohesivo que tenga buen gusto con tan solo un toque perfecto de fantasía.

2. Agrega un taburete

Si aún no tienes uno en tu baño, invierte en un taburete para tu pequeño. Los lavamanos de baño casi siempre son demasiado altos para que un niño pequeño los alcance, y un taburete les dará la altura que necesitan—sin que tengas que esperar otro año o dos—para cepillarse los dientes y lavarse ellos mismos. Ya que estás compartiendo el espacio resto de la familia, busca un taburete lo suficientemente pequeño para que se pueda guardar fácilmente en algún rincón del baño.

Incluso puedes invertir un poco extra en conseguir un taburete con un tema o diseño personalizado para tu pequeño, como las iniciales grabadas en los taburetes de la imagen. Este pequeño detalle añadirá el elemento creativo a la habitación, a la vez que hará que tu hijo sienta como si finalmente un baño de adulto es parte de su mundo.

3. Diviértete con las manijas

Cambia las ordinarias manijas de los gabinetes en tu baño por algo más inusual. Es una manera fácil y rentable de alterar la apariencia de tu baño. Las manijas de tus gabinetes pueden ser tan económicas como $3 o $4 dólares por pieza. Busca diseños que sean interesante pero no excesivamente juveniles. Las manijas coloridas en la imagen son un elemento vibrante y divertido en el esquema de diseño de este cuarto de baño sin ser evidentemente infantiles. También son—para las pequeñitas manos de tu hijo o hija—más fáciles de agarrar.

Una vez que tu hijo haya crecido, o cuando se canse del estilo de las manijas en los gabinetes del baño—cualquiera que sea el escenario que suceda primero—, puedes volver a cambiar las manijas de los muebles por unas más maduras. Nuevamente tendrás un estilo más adulto, por tan sólo unos cuantos dólares.

4. Utiliza un tapete colorido

Un tapete de baño puede ser un elemento de diseño divertido que puede cambiarse con regularidad. Texturas afelpadas, colores brillantes como el amarillo de la imagen, y divertidas formas como un círculo, resultan en una pieza perfecta para condimentar el espacio y hacerlo más atractivo para los pequeños e la familia. Sólo asegúrate de que tu nuevo tapete coordine con el resto de los elementos decorativos en la habitación, como las toallas u otras piezas que estén visiblemente expuestas y añadan color al espacio.

Una vez más, cuando tú—o tu pequeño—lo consideren apropiado, cambia el tapete de baño por uno más neutral o adulto. Verás como un detalle tan pequeño como ese pedazo de tela en el piso puede trasformar instantáneamente el look de toda la habitación.

Llegará el día en que tu hijo quiera lavarse los dientes por sí mismo—¡afortunadamente para ti! —, pero aún tendrás que ayudarlo de alguna manera. Si te ves obligado a compartir el único baño en la casa, e incluso si tienes un baño extra para que tu hijo utilice, pero no quieres tener que remodelarlo por completo el día que él crezca, sigue estos sencillos consejos para hacer de esta habitación de adultos en un espacio amigable para tu pequeño. No te olvides de visitar Casa Muebles para encontrar todo lo que necesitas para lograr un diseño económico, pero de buen gusto. ¡Tu pequeño te lo agradecerá!

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